CATARATA DE GOCTA
TOUR A LA CATARATA DE GOCTA
Gocta conocida localmente como La Chorrera, se encuentra ubicado en el Distrito de Valera, cerca de los poblados de Cocachimba y San Pablo, provincia de Bongará, región de Amazonas, al noreste de Perú, fue dada a conocer al mundo, en marzo del 2006 por el investigador alemán Stefan Ziemendorff, y fue considerada en ese momento como la tercera catarata más alta del mundo, la primera es el Salto del Ángel en Venezuela con 972 metros de altura, seguida de Tugela Falls en Sudáfrica con 948 metros.
Gocta es una catarata de dos saltos, el primer salto es de 231 metros y el segundo salto de 540 metros, los que totalizan 771 metros de altura, estas medidas fueron obtenidas por el alemán Stefan Ziemendorff de acuerdo a los criterios que impone la National Geographic Society.
Durante décadas, los pobladores del pueblo de Cocachimba, vivieron atemorizados por sus creencias, lo cual no les permitieron aprovechar en beneficio propio este importante atractivo turístico.
Una de las leyendas que cuentan los orientadores turísticos, es sobre Gregorio. Gregorio era un poblador del pueblo de Cocachimba, el acostumbraba pasear a solas por la catarata de Gocta. Subía por el curso del río; hasta llegar al corazón de la cascada, en este lugar se le aparecía una sirena. Más de una vez, Gregorio visitaba a la sirena de Gocta, quien lo recompensaba con oro y piedras preciosas, por su compañía y su charla. Gregorio guardaba celosamente los regalos que le entregaba la sirena, evitando de esta manera las sospechas de su mujer. Con el paso del tiempo, la esposa de Gregorio comenzó a sospechar de su esposo, debido a las constantes tardanzas. Un día encontró aquellos pequeños regalos en los bolsillos del pantalón de Gregorio, a causa de un descuido de este. Su mujer no podía creerlo, así como tampoco pudo contener sus celos y el sentimiento de traición que sintió, lo cual hizo que al día siguiente persiguiese a su marido a escondidas. Lo siguió por el cauce del río a una distancia prudente y al llegar a la cascada se escondió entre ramas y lo espeso de la vegetación. Así fue que pudo ver como emergía del agua la sirena y pudo observar como se sentaban sobre unas rocas y se ponían a conversar. La esposa de Gregorio no pudo contener por más tiempo los celos, en un arranque de colera corrió hacia ellos con la intención de encararlos; para su mala fortuna se tropezó con ramas y piedras, ocasionando mucho ruido, lo cual alertó a la sirena, quien al percatarse de esto, rápidamente agarró a Gregorio y desaparecieron juntos en las profundidades de la cascada. Nunca más se supo de Gregorio y la misteriosa sirena de la cascada de Gocta.
La otra leyenda es sobre una olla llena de oro la cual es protegida por una gigantesca serpiente.